Antes de terminar el año «Grupo Apuleyo. Espacio Abierto», inicio un nuevo proyecto en colaboración con Fundación Vitalia en su centro residencial RGA Alcosa. Para nosotros suponía un reto por nuestra falta de experiencia con el colectivo a trabajar. Lo desconocido es terreno abonado donde el miedo, las dudas, las inquietudes y dificultades encuentra su arraigo.

Es complicado caminar en la vida cuando el punto de apoyo donde uno se sostiene para andar parece desaparecer bajo los pies. Cuesta mucho sostenerse y por lo general uno tiende de manera inconscientes a culpar a la piedra en el camino del tropezón, de la caída y el dolor consiguiente.

En nuestro periplo como profesionales de lo social hemos ido aprendiendo que el mayor punto de aprendizaje y apoyo posible para caminar en la vida se encuentra en cada encrucijada, en cada cruce de caminos con el otro, con los otros. Cuando nos encontramos con los demás se generan espacios únicos donde mirarnos, apoyarnos, vincularnos, ayudarnos, y sobretodo, aprender mutuamente cogidos de la mano. Instantes en los cuales nos reconocemos como iguales para avanzar juntos por el bien común. Allí la máscara de lo desconocido cae dejando visible las facciones de nuestro propio rostro.

Gracias Elena y Laura por tendernos vuestras manos.

Os dejamos con unos pequeños textos del trabajo realizado por ellas.